Metaobjetos

Presentación

Metaobjeto x Marie Villveiran, 2014

Metaobjeto x Marie Villveiran, 2014

Un Metaobjeto es un complejo sistema lúdico. Se desarrolla a partir de piezas matérico-gráficas que posibilitan diferentes disposiciones sobre un tablero y que representan variados aspectos de algún objeto elegido. El metaobjeto permite conceptualizar las diferentes características morfológicas del objeto investigado, entender su inserción en el sistema general de los objetos y la pertinencia de los materiales y el lenguaje utilizados en su concreción: el Metaobjeto lleva la huella de algún objeto biografiado y lo evoca de modo permanente, así como su contexto histórico-social. Desarrollado en tres etapas (acumulación, selección y combinación) en las que pueden verificarse secuencialmente la presencia del universo de la simetría (pues esta encuentra su expresión en la repetición temporal y espacial de motivos y circunstancias, como afirman Wolf y Kuhn), en este trabajo explicaremos sus modos de producción a partir de conjuntos de objetos pertenecientes originalmente al ámbito de las ciencias.

Los Metaobjetos se despliegan a partir de a. formas geométricas, b. formas orgánicas, c. formas aleatorias. Utilizamos este principio: cuando en un Metaobjeto se disponen varios elementos que comparten una misma característica, decimos que ese elemento se repite aunque el resto de sus características difiera. Si los elementos repetidos tienen más de un rasgo en común, se suele elegir ese rasgo predominante para organizar el conjunto. El acto de poder combinar piezas de un metaobjeto siempre determina algún gradiente de actividad. Así, los elementos agrupados se atraerán o repelerán los unos a los otros (cualidad de la Atracción), será posible establecer un equilibrio entre elementos que tienen formas similares pero distinta posición o entre elementos que tienen formas diferentes (cualidad de Catametría). Cuando agrupamos varios elementos creamos super-unidades (cualidad de Agrupamiento). Además, los metaobjetos pueden tener algunas zonas muy densas y otras muy abiertas de manera tal que permitan crear espacio dentro de las disposiciones. Es claro que no necesariamente las áreas con mayor cantidad de objetos son las que resultan visualmente más dominantes. En ese sentido, tratamos de eludir la neutralidad en la composición del conjunto (cualidad de Densidad).

Cada configuración altera el sentido del juego heurístico. Es decir que con un número finito de partes a las que se pretende organizar de manera tal que se intenta respetar unas pocas consignas establecidas de antemano, la habilidad del inventor de metaobjetos consistirá en buscar las configuraciones más significativas. Leibniz ha argumentado que Dios, de las infinitas posibilidades de mundos, ha encontrado aquel que logra el mejor equilibrio entre la variedad y homogeneidad, donde las combinaciones (sean moralmente buenas o malas, no importa) son las mejores posibles. Y cada dispositio del Metaobjeto propone justamente eso, un mundo: el mejor posible para la vida del objeto.

[Parte del texto desarrollado para tres presentaciones junto a Guadalupe Neves en Auckland (Nueva Zelandia) y Adelaide (Australia) en noviembre-diciembre 2016.]